viernes, 5 de febrero de 2016

Erase una vez,
un lugar donde siendo
nunca fuiste.

Un lugar donde 
antes de nacer
llegaste al olvido.

El singular 
de la segunda persona 
del preterito perfecto 
del verbo existir,
se aferra al nacimiento del humo.

Sobrevivir, dices.
Qué soñaran 
los zapatos 
balanceándose en el vacío.

Distancias 
o el retorno a breves manantiales.
     
De palabras 
se alimenta el escondido,
animal inocuo 
de alas sordas,
de salvaje espera.

De miedos  
                   y palabras

miércoles, 3 de febrero de 2016

Llanto en Rio Tinto (Huelva 1888)

Como fluía la tierra y la sangre
por las calles de Huelva.
¡Mirar como fluía la tierra y la sangre!
Por toda la Andalucía minera.

Como fluía como en un torrente salvaje.
Como fluía¡ay! por los pechos y costillares.
Como fluía tiñendo de rojo. Rojo sangre el paisaje.

Veinte truenos resonaron en medio de la plaza.
Como veinte rugidos, de veintes bestias de escarcha.
Bestias con la garganta rota,de tanto gritar al alba.
Veinte truenos. Que cortaron como navajas oxidadas.

Por todas partes gemían los fusiles
como aullidos de un perro de lumbre y plata.
¡Ay! como tronaban los gatillos,
por los rincones de las calles encaladas.

Por tus calles la muerte como un relámpago pasa.
Por tus calles resuena repicar de campanas.
Por tus calles Río Tinto.Por tus calles
Por tus calles el silencio se clava en el alma,
Como un puñal en el pecho,como una espina en la garganta.

Y toda Huelva fue un solo grito.
Toda Huelva fue un solo llanto.
Toda Huelva fue gimiendo entre sus montes
con sollozos entre cortados.

jueves, 15 de octubre de 2015

http://www.ivoox.com/la-ilusion-todos-14-10-15-al-norte-de-las-audios-mp3_rf_8986760_1.html

lunes, 12 de octubre de 2015

Con el corazón anclado a la tierra: (Elegía a Miguel Hernandez.)

Hijo de una España que se devora asimisma.
Que bebe de su sangre,pues su sangre esta viva.
Que tiene la piel levantada por las yuntas de los bueyes,
Y por las astas mecánicas de los toros de azufre.
Que late con el corazón fuera del pecho.
Y que grita con las entrañas desgarradas
por la afilada cuchillada del hambre.
De una España que se consume en su propio esqueleto de barro.
Y que agoniza en su propio pulmón de hierro.
Una España que tiene sus ojos abiertos.
y son unos ojos, en cuyos iris se refleja
la calavera a medio descarnar de un caballo.
Unos ojos fijos,que miran como ojos de muerto.
Donde el campo antes verde y vivo.
Ahora es un campo santo.
Un campo lleno de flores cuyos tallos son de marfil.
y de arboles cuyos frutos son dedos.
Que vistes el rostro desfigurado de la miseria.
Tu que eras mas de la tierra,que la propia tierra
que pisabas con tus alpargatas.
Y en donde dejaste gravada a fuego tu huella.
Hijo de una España herida en su alma y en sus huesos.
Una España que ya no es, sino de la carcoma.su árbol.
De la pezuña.su caballo.Y del niño.su llanto.
Miguel hasta no hace mucho tiempo te llamabas.
Así te recuerdan los que te conocieron:
Tu amigo Vicente con sus ojos bañados por la luna.
Federico, cuyo cuerpo es un jardín de amapolas
y en cuya sangre seca, brota ahora cabezas de paloma.
El Joven Antonio Buero. que te pinto el alma
y el alma de tu cautiverio.
Y Pablo con su voz de humo que serpentea.
Ahora poesía te llamas.
Poesía que palpita,que vive,que sangra.
Poesía que sabe a tierra.
Y es una tierra suave y mojada.
Tu muerte que es una muerte callada.
Alza su voz ahora, una voz que rompe las paredes
que perfora las gargantas.
Una muerte que dejo abiertos, tus ojos verdes y eternos.
viendo en el infinito la cara de tu hijo.
Miguel, sangre ,poeta. hijo de una España que se desmiembra.
Descansa con tus huesos al aire, y con el alma en la tierra.
Descansa como alcanzado por un rayo.
Rayo vibrante, rayo que no cesa.
Siendo viento de tu pueblo.y niño de Orihuela.